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Felipao, el 'especialista' que ya sabe como ganar un Mundial

Felipao, el 'especialista' que ya sabe como ganar un Mundial
Luiz Felipe Scolari asumió la selección brasileña con la obligación de ganar la Copa del Mundo de 2014 en uno de los peores momentos del equipo. Pero, conocedor de cómo se gana un Mundial, está tranquilo y confía en que obtendrá el hexacampeonato en casa.

El primer gran desafío para 'Felipao' en su labor de armar una selección ganadora pasa por la Copa Confederaciones, que arranca este 15 de junio en seis de las 12 sedes mundialistas. Brasil debutará frente a Japón en el choque inaugural en Brasilia.

Carismático, enérgico, con una disciplina de hierro, Scolari, de 64 años, llegó como el salvavidas de un Brasil obligado a ganar en casa el sexto título mundial, pero cuyo fútbol está lejos todavía de seducir.

Un reto que parece hecho a la medida de 'Felipao'. Cuando asumió por primera vez el cargo de seleccionador, en 2001, encontró un equipo casi agonizante en las eliminatorias sudamericanas.

"El desafío era clasificar a Brasil, que estaba en tercero o cuarto lugar, e ir al Mundial (...) Nos clasificamos en el último juego contra Venezuela", recordó el entrenador en una entrevista con el portal oficial de la Copa 2014.

Entonces, 'Felipao' se atrevió a cambiar el estilo vistoso y de toque de la 'seleçao' por uno más agresivo y obediente tácticamente.

Y ya con un cupo asegurado en el Mundial de Corea del Sur y Japón-2002, tomó una de las decisiones que le valieron la fama de un hombre sin complejos: excluyó al astro Romario de la nómina que conquistaría luego el pentacampeonato.

Pese a los reclamos, Scolari dejó claro de qué estaba hecho. "Fue una elección que hice (...) No me voy a quedar discutiendo el resto de la vida. Fue mi decisión y listo".

Una década después, el hoy diputado Romario fue uno de los que con más entusiasmo pidió el regreso de 'Felipao', tras catalogar de fracaso la era Menezes.

Luego de conquistar la Copa del Mundo de 2002 renunció al comando de la selección brasileña alegando motivos familiares, pese a la insistencia de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) para que siguiera en el cargo.

A finales de ese año se hizo cargo de Portugal y terminó escribiendo una de las mejores páginas del fútbol luso.

Primero llevó a Portugal a la final de la Eurocopa-2004, que perdió como local ante Grecia por 1-0 en lo que recuerda todavía como su "mayor decepción en la vida".

Luego la condujo al cuarto puesto del Mundial de Alemania-2006.

En su palmarés figuran dos Copas Libertadores: en 1995 con el Gremio de Porto Alegre y en 1999 con el Palmeiras, equipo al que retornó en 2012 y dejó el equipo tras una pésima campaña que culminó con el descenso a segunda división.

Todos esos antecedentes lo confirman como el hombre de experiencia que buscaba Brasil tras descartar la opción de un técnico extranjero como el laureado Pep Guardiola.

"Buscamos experiencia, la Copa del Mundo no es para experimentos", ha dicho el jefe de la CBF, José Maria Marin.

Scolari tomó el mando de una selección brasileña renovada, con Neymar, la joven estrella del Santos, como figura pero sin un juego colectivo que le dé tranquilidad a la exigente 'torcida'.

El DT ha dicho que "un gran equipo es formado por un gran grupo. Un jugador solo no hace la diferencia. Pelé tenía atrás de él otros jugadores que le daban soporte".

Pero hasta ahora los resultados de la seleçao -una victoria, tres empates y una derrota- despiertan angustia entre los hinchas, que terminaron abucheando al equipo en su último amistoso, 2-2 con Chile en el estadio Mineirao de Belo Horizonte (sudeste).

"No jugamos bien, si hubiésemos jugado mejor, la 'torcida' hubiera reaccionado mejor (...) No tengo nada que criticar, cuando juguemos bien, ellos tendrán otra reacción", dijo al término de ese encuentro.

Pero prometió "un equipo más engranado" en la Confederaciones. "Aún no tuvimos tiempo. Antes del torneo (Confederaciones) tenemos dos amistosos y 15 días de entrenamiento", añadió entonces.

La 'seleçao' jugará ante Inglaterra el 2 de junio en el Maracaná de Rio, y contra Francia el 9 de junio en el Arena Gremio de Porto Alegre. Luego terminará su preparación para la Confederaciones.

'Felipao' no es sólo el hombre de experiencia y carácter que clamaba la afición desde las graderías cuando abucheaba al grito de "burro" a Menezes.

También es un entrenador que puede salirse de casillas como quedó registrado en 2007, cuando en un partido de Portugal ante Serbia le propinó un puñetazo en la cara a Ivica Dragutinovic al final del compromiso. La UEFA lo sancionó y lo puso en observación durante dos años.

Por Héctor VELASCO y Javier TOVAR/AFP

Foto:AFP

Edición:conmebol.com